Roberto Capuano, director del proyecto, presentó Olinia como un vehículo eléctrico diseñado para millones de mexicanos que carecen de opciones accesibles en el mercado actual. El directivo aclaró que la iniciativa no busca competir con las categorías existentes de motos o automóviles, sino crear una nueva de mini-movilidad. Este transporte, catalogado formalmente como vehículo eléctrico de baja y media velocidad, responde a necesidades específicas del país y sorprende por su apariencia intermedia entre moto y coche.
La baja velocidad del modelo reduce los requerimientos estructurales frente a vehículos convencionales de alta velocidad, lo que permite un diseño adaptado a los usos locales. Capuano destacó que Olinia surge del ejercicio de desarrollar un producto distinto para las condiciones mexicanas, con el fin de ampliar el acceso a la movilidad. De esta forma, el proyecto inaugura una categoría ya presente en otras partes del mundo y ofrece una solución práctica para el pueblo.
El directivo comparó el esfuerzo con modelos internacionales donde gobiernos catalizan industrias tecnológicas mediante inversión y apoyo directo. En ese sentido, Olinia representa un impulso a la creatividad científica y productiva de jóvenes mexicanos. Así, el vehículo se posiciona como un avance impensable hace pocos años en el sector de la movilidad nacional.
