La industria del fútbol representa el 0.16 por ciento del Producto Interno Bruto mexicano y genera un valor agregado bruto de 52 mil 640 millones de pesos, según estimaciones de Banamex con base en datos hasta 2024. Esta contribución duplica la de las uniones de crédito y equivale a la mitad de la que produce la fabricación de equipo de audio y video. El análisis abarca no solo a los clubes profesionales, sino también el gasto en accesorios, alimentos, bebidas y transporte que realizan los aficionados al asistir a los partidos.
Los hogares mexicanos destinan alrededor de 20 mil 264 millones de pesos al año por la pasión al fútbol, mientras que los componentes desagregados muestran que los deportistas y equipos aportan nueve mil 132 millones; la transmisión de radio y televisión, nueve mil 617 millones, y el comercio al por menor, seis mil 414 millones. Banamex considera doce rubros en total, que incluyen promotores de espectáculos, distribuidores de televisión de paga, casinos y fabricación de prendas deportivas. De esta forma, el ecosistema futbolístico integra cadenas de valor en entretenimiento y medios de comunicación.
El banco anticipa que el Mundial de 2026, que inicia en pocos días, agregue 0.1 puntos porcentuales al PIB este año gracias al tamaño del sector. Si se incluyen efectos indirectos en proveedores y el gasto de los trabajadores vinculados, el impacto podría elevarse hasta el 0.45 por ciento. Con ello, el fútbol ilustra la relevancia macroeconómica de las actividades de entretenimiento en la economía nacional.
