El Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) cuenta con 14 convocatorias activas para fomentar la producción cinematográfica en todo el país. Daniela Alatorre explicó que estas herramientas atienden distintas formas de producción, géneros y etapas del proceso fílmico. Entre ellas destacan las dirigidas a óperas primas, cortometrajes divididos por regiones, cine para infancias y obras realizadas por pueblos originarios y comunidades afrodescendientes.
Las convocatorias abarcan desde el desarrollo de guion y la escritura hasta la postproducción, producción de largometrajes, cine documental, exhibición, equipamiento de salas y preservación de obras. Con este esquema, el instituto asegura presencia en todas las regiones y evita la concentración exclusiva en grandes ciudades o en la Ciudad de México. De esa manera, se promueve una distribución equitativa de recursos y oportunidades para cineastas y trabajadores del sector.
Además, el IMCINE prioriza a poblaciones vulnerables, como infancias y adolescencias, mediante apoyos específicos que garantizan su acceso a la cultura y fomentan la creación de contenidos dirigidos a estos grupos. Alatorre subrayó que las iniciativas reciben ahora sustento jurídico gracias a la reciente reforma legal. Así, el instituto consolida un modelo integral que acompaña a los creadores en toda la cadena de valor cinematográfica.

