Habitantes de las comunidades de Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, en el municipio de Chilapa de Álvarez, Guerrero, difundieron videos en los que solicitan apoyo directo al gobierno de Estados Unidos y al presidente Donald Trump ante la escalada de violencia del crimen organizado. Con los rostros cubiertos por temor a represalias, las mujeres y niños refugiados relatan que los criminales los rodean, queman sus casas y los mantienen sin alimento ni seguridad, mientras acusan a la presidenta Claudia Sheinbaum de omisión total ante sus llamados de auxilio. En los mensajes, piden helicópteros y protección internacional para salir del cerco armado que los tiene escondidos y aterrorizados.
Los pobladores atribuyen los ataques a Los Ardillos, que emplean armas de alto calibre y drones con explosivos desde inicios de mayo. Las agresiones provocaron el desplazamiento de cientos de familias, con reportes de viviendas incendiadas, personas heridas y un clima de miedo constante que obliga a las comunidades indígenas a refugiarse en zonas de monte. En las grabaciones, insisten en que las autoridades mexicanas no han enviado apoyo militar ni humanitario efectivo, lo que los deja solos ante el avance de los criminales.
Los denunciantes piden que los videos lleguen a instancias internacionales para que se visibilice su situación y se les brinde salida inmediata del conflicto. Explican que ocultan sus identidades porque temen captura, tortura o muerte si los identifican los agresores, y reiteran su desesperación ante el sufrimiento de los niños y la falta de respuesta local y federal a sus peticiones previas.
