La promotora Ocesa, responsable de los conciertos de Bad Bunny en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México, anunció este viernes la posibilidad de reembolso completo para quienes adquirieron boletos en las zonas General A y Pits, tras las modificaciones reveladas en la producción de la gira «DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour». El ajuste principal consiste en la colocación de «La Casita», un segundo escenario icónico del tour donde el puertorriqueño interpretará momentos íntimos del espectáculo, cerca de la sección General B, lo que generó inquietudes entre los compradores de localidades en General A, adyacente al escenario principal habitual. Esta estructura, presente en presentaciones previas de la gira, busca fomentar conexiones cercanas con el público, pero su ubicación ha suscitado dudas sobre la visibilidad y proximidad prometida en las zonas más costosas.
En respuesta a las reacciones en redes sociales y para priorizar la satisfacción de los asistentes, Ocesa emitió un comunicado enfatizando que «lo más importante para nosotros es que cada fan viva la experiencia que desea junto a su artista favorito». Así, los afectados pueden optar por mantener sus boletos aceptando los cambios o solicitar la cancelación con devolución íntegra, incluyendo cargos por servicio, a través del botón de ayuda en su cuenta de Ticketmaster. El plazo para esta solicitud vence el 9 de diciembre, justo antes del inicio de las ocho fechas programadas —del 10 al 21 de diciembre—, que se agotaron rápidamente en mayo y que incorporan una nueva sección llamada «Los Vecinos», vendida exhaustivamente el 3 de diciembre y ubicada detrás del escenario principal para ofrecer vistas privilegiadas.
Esta medida llega en un contexto de alta expectativa por los shows de Bad Bunny, el artista más escuchado globalmente en Spotify durante 2025, y refleja el compromiso de la industria con la transparencia en producciones masivas. Mientras algunos celebran la flexibilidad, el anuncio subraya los desafíos logísticos de adaptar giras internacionales a recintos locales, asegurando que nadie se sienta perjudicado ante variaciones de última hora. Ocesa no ha detallado el volumen de solicitudes esperadas, pero el proceso busca resolver las preocupaciones de manera ágil y equitativa.
