El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a ocho personas y 12 empresas mexicanas vinculadas con la facción Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, responsables de suministrar precursores químicos para la producción de fentanilo. Estas medidas congelan activos y prohíben transacciones para desmantelar la cadena de suministro de la droga letal hacia territorio estadounidense. La acción responde a la designación del cártel como organización terrorista extranjera.
La red opera desde Culiacán, Sinaloa, con empresas como Sumilab —sancionada previamente en 2023— que adquirió contratos públicos por 14.7 millones de pesos entre 2018 y 2022, según registros oficiales. Los hermanos Favela López, junto con sus parejas, dirigen fachadas agrícolas y de laboratorios para evadir controles, mientras exportan químicos a Estados Unidos para su síntesis en narcóticos ilícitos. Martha Conde Uraga, conocida como «Martita», coordina envíos fraudulentos desde almacenes locales para sostener el flujo ininterrumpido.
El subsecretario John K. Hurley enfatizó que estas sanciones intensifican la presión financiera sobre el cártel, causante de 500 mil muertes por sobredosis en EE.UU. en años recientes, de acuerdo con datos federales. La operación complementa esfuerzos previos contra lavado de dinero en bancos mexicanos y refuerza la colaboración bilateral contra el tráfico. Autoridades mexicanas cooperan en investigaciones paralelas para identificar más testaferros en la estructura criminal.

