La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó los permisos ambientales a Cementos de México (Cemex) para operar una sascabera en Tulum, Quintana Roo, destinada a la extracción de piedra caliza en 650 hectáreas de selva. La dependencia informó que el 27 de junio notificó a la empresa la negativa de cambio de uso de suelo forestal, indispensable para iniciar actividades en terrenos con vegetación protegida, debido a la falta de autorización federal. En contraste, Semarnat otorgó permisos al Ejército Mexicano para operar sascaberas en la región, destinadas a proyectos de infraestructura, según reportes oficiales.
La decisión responde a preocupaciones ambientales sobre la deforestación de la selva maya, un ecosistema vulnerable. La explotación propuesta por Clemex incluía una trituradora y planta de cribado, pero la ausencia de permisos federales impide su desarrollo. Organizaciones como Greenpeace México han alertado sobre el impacto de estas actividades, destacando la pérdida de biodiversidad en áreas con presencia de jaguares y osos. La autorización al Ejército, sin embargo, ha generado críticas por posibles inconsistencias en la aplicación de criterios ambientales.
Cemex, que reportó utilidades récord en 2025, enfrenta un nuevo revés en sus planes de expansión en México, tras una caída en sus acciones en marzo. La Semarnat subrayó que cualquier proyecto en terrenos forestales requiere autorizaciones específicas, y en este caso, Cemex no cumplió con los requisitos. Por su parte, el permiso al Ejército se enmarca en un contexto de cooperación militar con Estados Unidos, que incluye entrenamientos conjuntos y despliegues en la frontera, según acuerdos recientes entre ambos gobiernos.
