Un grupo de relatores especiales y expertos independientes de Naciones Unidas demandó al Gobierno mexicano respuestas inmediatas acerca de la suerte y paradero de los defensores de derechos humanos Ricardo Lagunes y Antonio Díaz, al cumplirse tres años de su desaparición forzada.
Los activistas, un abogado de derechos humanos y un líder indígena de la comunidad de San Miguel de Aquila en Michoacán, desaparecieron el 15 de enero de 2023 en el estado de Colima, tras participar en una reunión donde se analizaban acciones colectivas contra la empresa minera Ternium por impactos en recursos naturales y derechos humanos.
Las autoridades mexicanas no han proporcionado hasta ahora una respuesta efectiva, y la compañía no ha colaborado plenamente con las investigaciones ni con las actividades de búsqueda, según los expertos. El caso se encuentra registrado bajo el procedimiento de Acciones Urgentes del Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU, y cuenta además con medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por el riesgo grave, urgente e irreparable que enfrentan los defensores.
Los relatores exigieron al Estado mexicano cumplir con sus obligaciones internacionales mediante una investigación exhaustiva de la desaparición forzada, una búsqueda activa para determinar la suerte y paradero de las víctimas, así como la sanción penal a los perpetradores. Además, instaron a la empresa Ternium a cooperar eficazmente con las pesquisas, en línea con los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos, y advirtieron que las desapariciones forzadas generan un efecto amedrentador que silencia voces críticas en defensa de los derechos humanos y el territorio. Las familias mantienen una incansable labor por verdad y justicia frente a la impunidad persistente en el caso.

