El Servicio de Administración Tributaria concentrará sus auditorías en 2026 exclusivamente en contribuyentes que exhiban conductas de alto riesgo fiscal, tales como operaciones con factureras o nomineras, importaciones subvaluadas que incumplan regulaciones no arancelarias, pérdidas fiscales recurrentes, omisión en retenciones a empleados o simulación de deducciones.
Mediante el Plan Maestro de Atención al Contribuyente y Fiscalización, la autoridad busca reducir el número de revisiones, aunque incrementa su efectividad recaudatoria, y garantiza condiciones equitativas con criterios uniformes en todo el país.
En caso de incumplimientos, se limita a una auditoría por contribuyente, con solicitud solo de muestras representativas de partidas, además de agilizar devoluciones a cinco días para personas físicas y 30 para empresas.

