El senador Alejandro “Alito” Moreno aseguró que la fracción parlamentaria del PRI en el Senado se mantendrá unida y asistirá a todas las sesiones para votar en contra de la reforma electoral impulsada por Morena. El líder nacional del tricolor describió la propuesta como una mera ocurrencia destinada a generar narrativa, que en nada fortalece la competencia democrática ni construye procesos equitativos. Moreno expresó su confianza en que, al final, prevalecerá la cordura y la iniciativa sea retirada o enviada al archivo legislativo el 28.
El dirigente priista advirtió que la reforma representa una intervención descarada del gobierno federal en el proceso electoral, lo cual viola los principios de equidad y busca otorgar a Morena un control absoluto de las elecciones. Desde el PRI, insistió en la necesidad de que los comicios se desarrollen en igualdad de circunstancias para que los ciudadanos decidan libremente. Agregó que los resultados electorales y los sondeos actuales no favorecen al oficialismo, por lo que considera que la iniciativa del llamado plan B no prosperará.
Moreno reconoció la posición firme que ha asumido el Partido del Trabajo en defensa del andamiaje democrático construido durante décadas y manifestó la disposición del PRI a construir acuerdos con cualquier fuerza política que rompa el bloque oficialista. Señaló que, de conformarse un bloque opositor amplio, Morena perdería 17 gubernaturas y la mayoría calificada, según los datos del Instituto Nacional Electoral. El senador subrayó que tales escenarios derivan de los votos ciudadanos y no de apreciaciones subjetivas.
