El Congreso del estado de Chiapas aprobó una reforma a la Ley del Escudo y del Himno para modificar el escudo oficial de la entidad, con la eliminación de elementos asociados a la conquista española y la incorporación de símbolos que representan la herencia de los pueblos originarios, la cosmovisión maya y la riqueza natural. La modificación, avalada por la Sexagésima Novena Legislatura tras un proceso de consulta ciudadana, entró en vigor el 1 de enero de 2026 y sustituye la corona por un tocado maya inspirado en el rey Pakal, el castillo por una pirámide del Templo de las Inscripciones de Palenque, y uno de los leones por un bastón de mando en descanso que simboliza la autoridad indígena comunitaria.
El nuevo diseño integra 14 elementos específicos, entre ellos el cero maya como emblema del origen y equilibrio, la planta de maíz con mazorcas para resaltar el sustento agrícola, el Cañón del Sumidero como fortaleza natural, la ceiba sagrada que une cielo, tierra e inframundo, así como el volcán Tacaná y el Río Grande para evocar la biodiversidad y la vida colectiva. El fondo de gules se conserva para recordar los sacrificios y la resistencia indígena durante la época colonial, mientras que un león permanece como representación del mestizaje y la conciliación histórica. Esta actualización busca fortalecer la identidad chiapaneca desde una perspectiva cultural propia.
La reforma responde a demandas ciudadanas y debates sobre memoria histórica en México, y proyecta un Chiapas orgulloso de su diversidad y legado prehispánico. El Legislativo estatal destacó que el escudo honra el pasado, refleja la realidad actual y construye un futuro con esperanza y unidad. Las autoridades confirmaron que el emblema renovado ya se utiliza en documentos oficiales, actos institucionales y comunicaciones del gobierno estatal.
