La industria de apuestas digitales en México enfrenta un escenario complejo ante el aumento de fraudes que aprovechan vacíos tecnológicos y regulatorios. Dos de las prácticas más frecuentes son el abuso de bonificaciones —conocido como bonus hunting— y el lavado de dinero a través de plataformas que aún carecen de controles robustos. Así lo expone Sumsub, firma global de verificación y prevención de fraude, que alerta sobre el crecimiento de redes criminales que se aprovechan del auge del iGaming en el país.
El crecimiento del mercado mexicano, impulsado por la penetración móvil y el uso de pagos digitales, ha venido acompañado de intentos cada vez más sofisticados para vulnerar los sistemas. Estafadores crean cuentas falsas para acumular promociones o utilizan identidades digitales generadas con inteligencia artificial. Incluso emplean deepfakes y bots para evadir los sistemas de verificación, lo que ha llevado a que 46.7% de las empresas del sector pierdan más del 10% de sus ingresos por fraudes, según una encuesta de Sumsub. Aun así, muchas plataformas actualizan sus sistemas de prevención apenas una vez al año, lo que resulta insuficiente.
Frente a este panorama, especialistas señalan que México se encuentra en una etapa decisiva: puede apostar por mejorar su capacidad de detección y regulación para posicionarse como referente regional en ciberseguridad o convertirse en terreno fértil para operaciones ilícitas. La recomendación es clara: invertir de manera preventiva en tecnologías más efectivas, capaces de responder al dinamismo de las amenazas digitales.
