Un político moldavo, Ilan Shor, buscado por Interpol por un fraude de mil millones de dólares, obtuvo identidades falsas mexicanas para eludir a las autoridades internacionales, según una investigación de Aristegui Noticias y la Red Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ). Shor, exdiputado y líder del partido prorruso Shor, adquirió pasaportes y actas de nacimiento mexicanos bajo nombres como José González Torres y José Luis Fernández, emitidos entre 2018 y 2020, lo que le permitió moverse con libertad pese a una ficha roja emitida en 2017.
La pesquisa reveló que Shor, condenado en Moldavia por el desvío de fondos del sistema bancario en 2014, formó parte de una red que involucró a funcionarios mexicanos y extranjeros. Los documentos falsos, obtenidos en estados como Veracruz y la Ciudad de México, incluyeron credenciales del INE y registros en el sistema de salud. Estas identidades le sirvieron para establecerse en Israel, donde reside desde 2019 tras huir de Moldavia, y para gestionar negocios en Europa y Asia bajo alias.
Autoridades mexicanas confirmaron irregularidades en los registros. La Secretaría de Gobernación identificó al menos tres actas de nacimiento fraudulentas vinculadas a Shor, mientras que el INE detectó credenciales apócrifas generadas con datos robados. La Fiscalía General de la República abrió una carpeta de investigación por falsificación de documentos, aunque no se han reportado detenciones. En Moldavia, el caso reavivó críticas contra la corrupción, ya que Shor sigue influyendo en la política local desde el exilio, según reportes de medios europeos.
El esquema de falsificación expuso vulnerabilidades en el sistema de identificación mexicano. Expertos señalaron que la falta de controles estrictos facilita la creación de identidades falsas, usadas por figuras como Shor para evadir sanciones. La investigación también vinculó el caso a redes de lavado de dinero, con transacciones rastreadas en cuentas bancarias de México y Panamá. Organismos internacionales, como la Europol, colaboran con México para esclarecer la participación de funcionarios locales en la red.
Shor, de 37 años, enfrenta cargos en Moldavia por fraude, lavado de dinero y organización criminal. Su partido, declarado inconstitucional en 2023, promovió protestas contra el gobierno proeuropeo de Maia Sandu. Pese a las acusaciones, Shor niega los cargos y afirma ser víctima de persecución política. La investigación periodística subrayó que las identidades falsas mexicanas le otorgaron una vía para mantenerse fuera del alcance de Interpol, lo que complicó los esfuerzos para extraditarlo.
