Desde la Segunda Guerra Mundial, los trabajadores mexicanos han sido fundamentales para la economía de Estados Unidos. En 1942, los presidentes Franklin D.
Roosevelt y Manuel Ávila Camacho firmaron un acuerdo que permitió la llegada de cinco millones de braceros para cubrir empleos vacantes en agricultura, industria y mantenimiento, ante la ausencia de ciudadanos estadounidenses enviados al frente de batalla.
Este programa, vigente hasta 1964, marcó un hito en la contribución de México a la economía vecina, según datos históricos recopilados por el antropólogo Jorge Durand.
Hoy, los migrantes mexicanos, tanto legales como indocumentes, siguen siendo un pilar en sectores que los estadounidenses suelen evitar, como la agricultura, construcción y servicios.
De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), los 37.3 millones de personas de origen mexicano en EU, de los cuales 10.6 millones nacieron en México, aportan anualmente 324 mil millones de dólares a la economía estadounidense, superando el PIB de países como Colombia. Además, siete de cada diez trabajadores agrícolas en EU son mexicanos, destacó en 2023 la entonces canciller Alicia Bárcena.
Por otro lado, las remesas enviadas por estos trabajadores representan una fuente vital para México, con un ingreso estimado de 350 mil millones de dólares, según el Banco de México, aliviando la presión sobre el gobierno para atender a las familias más necesitadas.
Sin embargo, las recientes redadas migratorias en EU han generado preocupación, afectando sectores como la agricultura, hotelería y construcción, donde más de dos millones de mexicanos laboran. Empresarios estadounidenses ya reportan pérdidas, mientras que muchos migrantes, por temor, han dejado de acudir a sus empleos.
La interdependencia económica entre ambos países es clara: las deportaciones masivas no solo perjudicarían a México, sino también a la economía estadounidense, que depende de esta mano de obra. La contribución de los migrantes mexicanos, lejos de ser una carga, es un motor de desarrollo para ambas naciones.
