La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que los productos incluidos en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) mantienen un arancel del 0 por ciento, con excepciones en acero y aluminio, que enfrentan gravámenes globales. En el sector automotriz, las autopartes y vehículos producidos dentro del tratado reciben un trato preferencial, lo que fortalece la competitividad de la industria regional. Estas medidas, subrayó, reflejan el compromiso de México por consolidar su posición en el comercio norteamericano.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha intensificado las negociaciones con Estados Unidos, sosteniendo reuniones semanales o quincenales en Washington. En estas mesas de trabajo permanentes, México y la Secretaría de Comercio de EUA, liderada por el secretario Lutnick, abordan temas clave como los dobles aranceles aplicados a ciertas exportaciones de acero por estar fuera del tratado. Además, se discuten aspectos relacionados con la industria automotriz, el aluminio y otros puntos estratégicos para el fortalecimiento del T-MEC.
Las negociaciones buscan resolver disputas comerciales y garantizar que los beneficios del tratado se traduzcan en oportunidades económicas para México. La mesa de diálogo permanente refleja un esfuerzo continuo por alinear intereses y mantener un comercio fluido entre ambas naciones, en un contexto global de creciente proteccionismo. Este avance, según las autoridades, es crucial para proteger los intereses de los productores mexicanos y consolidar la integración económica en Norteamérica.
