Un objeto luminoso surcó el cielo nocturno de Michoacán, Jalisco, Colima y Nayarit la noche del sábado 12 de abril, lo que desató especulaciones sobre la caída de un meteorito. Videos compartidos en redes sociales mostraron un destello brillante que iluminó la bóveda celeste, captado por habitantes de ciudades como Guadalajara, Puerto Vallarta, Morelia, Manzanillo y Ocotlán. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descartó que se tratara de un meteorito y explicó que el fenómeno correspondió a la reentrada de basura espacial, probablemente residuos de un satélite de la misión Falcon 9 de Starlink, que se desintegró al concluir su vida útil.
El Instituto de Astronomía de la UNAM precisó que el objeto, al ingresar a la atmósfera terrestre a gran velocidad, generó fricción que produjo el brillo intenso observado. La institución señaló que eventos similares ocurren cuando fragmentos de satélites o cohetes, conocidos como desechos espaciales, reingresan y se incineran. En este caso, los restos no representaron riesgo para la población, ya que se desintegraron antes de tocar la superficie. Protección Civil de Michoacán y Colima confirmó que no se reportaron daños ni incidentes relacionados con el fenómeno.
Testigos describieron el evento como un espectáculo visual breve pero impactante, con un destello que duró pocos segundos. Algunos usuarios en redes sociales reportaron haber escuchado un leve estruendo, lo que alimentó las primeras hipótesis sobre un meteorito. Sin embargo, expertos aclararon que el sonido pudo originarse por la onda de choque generada durante la desintegración del objeto. La UNAM enfatizó que la basura espacial es un fenómeno cada vez más común debido al creciente número de satélites en órbita, con más de 27 mil objetos rastreados actualmente por agencias espaciales.
La misión Falcon 9, operada por SpaceX, ha lanzado miles de satélites Starlink para proveer internet global. Al final de su ciclo, estos dispositivos son dirigidos a órbitas bajas para desintegrarse en la atmósfera, un proceso diseñado para minimizar riesgos. Incidentes similares se han registrado en México, como en 2019, cuando un supuesto meteorito en Uruapan resultó ser también basura espacial, según la UNAM. En 2022, un evento en Sinaloa y Baja California tuvo la misma explicación, ligado a otro fragmento de Falcon 9.
Autoridades y científicos reiteraron la importancia de distinguir entre meteoritos, que son fragmentos de roca o metal provenientes del espacio, y desechos espaciales, que son residuos de tecnología humana. La UNAM destacó que los meteoritos que alcanzan la superficie son raros, mientras que las reentradas de basura espacial ocurren con mayor frecuencia. Para evitar confusiones, recomendaron consultar fuentes científicas ante avistamientos de este tipo.
