La presidenta Claudia Sheinbaum negó que la lucha contra el huachicol fiscal derive de presiones de Estados Unidos, al aclarar que México actúa por iniciativa propia tras detectar un caso en Tampico. En marzo, la Aduana identificó un buque procedente de EU que declaró naftas con permiso temporal, pero transportaba diésel ilegal. La investigación, sin vínculo con demandas externas, derivó en operativos y detenciones.
Aunque existe un acuerdo bilateral con Estados Unidos para combatir el tráfico ilegal de combustible, Sheinbaum precisó que este caso no se discutió con el secretario de Estado, Marco Rubio, durante su visita a México. La acción responde a una denuncia interna que destapó una red de contrabando en el puerto tamaulipeco. Los cateos en Altamira y la detención de 14 personas refuerzan la postura de “cero impunidad”.
La Fiscalía General de la República continúa la investigación, con posibles nuevas detenciones, mientras el gobierno destaca la autonomía de sus operativos. El decomiso de millones de litros de diésel robado subraya el impacto económico del huachicol en Pemex. México reafirma su compromiso con la seguridad energética sin ceder a influencias foráneas.
