Autoridades mexicanas, encabezadas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), junto con la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Secretaría de Marina (SEMAR) y el gobierno de Baja California, ejecutaron un cateo en Tijuana. El operativo reveló un túnel de aproximadamente 600 metros de longitud que conecta México con Estados Unidos, utilizado para el tráfico de drogas. Imágenes muestran una estructura reforzada con madera y metal, donde agentes inspeccionan el interior.
El túnel, descubierto tras la orden de cateo por delitos contra la salud, representa un esfuerzo significativo de las organizaciones criminales para evadir controles fronterizos. Elementos de la SSPC y otras dependencias participan en la exploración, destacando la presencia de sistemas de soporte y el acceso desde una propiedad en Tijuana. La coordinación interinstitucional subraya la magnitud de la operación contra el narcotráfico en la región.
La localización del túnel genera preguntas sobre la vigilancia previa en la zona, aunque las autoridades no han precisado detalles adicionales. Este hallazgo se suma a otros casos históricos de túneles transfronterizos, como los detectados en 2010 y 2022, que también vinculaban Tijuana con San Diego, reforzando la importancia de la vigilancia en la frontera.

