La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que su gobierno haya filtrado documentos fiscales sobre presuntas deudas del senador Adán Augusto López Hernández. En su conferencia matutina, enfatizó que tales prácticas terminaron con la administración anterior y negó cualquier «fuego amigo» interno. Aseguró que, de detectarse irregularidades, se procede judicialmente sin excepciones.
Los documentos revelados inicialmente, protegidos por secreto fiscal y accesibles solo al contribuyente o al SAT, circularon por una televisora. Sheinbaum aclaró que su administración no difunde información sensible para dañar a opositores o aliados. En cambio, remite casos a la Secretaría de la Función Pública o a la Fiscalía General de la República, como ocurrió con personal de la Marina implicado en contrabando de combustible.
Sheinbaum subrayó que su gobierno opera bajo el principio de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo. Si pruebas contra militantes de Morena o cualquier partido surgen, se presenta denuncia formal sin insidias. Así, evita actuar por rumores de medios u oposición, y prioriza la verdad en las mañaneras diarias.

