En Tepic, Nayarit, la demolición de la Ciudad de las Artes, un complejo cultural construido hace más de una década con una inversión superior a los 500 millones de pesos, desató indignación entre artistas, activistas ambientales y organizaciones sociales. El gobierno estatal, encabezado por el morenista Miguel Ángel Navarro Quintero, inició el 31 de mayo los trabajos para destruir el recinto y dar paso a la construcción del estadio de fútbol Nicolás Álvarez Ortega, con capacidad para 12 mil 600 espectadores.
La obra, que careció de licitación pública al momento de su inicio, generó críticas por la falta de transparencia y consulta ciudadana, así como por la remoción de 196 árboles y la afectación de espacios culturales.
Colectivos culturales y ciudadanos organizados realizaron protestas, incluidas intervenciones artísticas como presentaciones de danza y música frente a las excavadoras, para denunciar la destrucción del complejo, que albergaba un anfiteatro, la Escuela Superior de Música, la Escuela Superior de Danza, un skatepark y áreas verdes.
Los manifestantes exigen la suspensión de las obras y la preservación de los derechos culturales, argumentando que la demolición vulnera el acceso a la cultura y contradice las políticas culturales del gobierno federal. El despacho jurídico Artículo 27, especializado en derechos culturales, anunció la presentación de un amparo colectivo para detener el proyecto y solicitar la restitución de los espacios demolidos.
El gobierno de Nayarit defendió la construcción del estadio, que contará con especificaciones de la FIFA, espacios comerciales y una nueva sede para la Escuela Estatal de Bellas Artes en su sótano. Las autoridades aseguraron que los árboles removidos fueron reubicados al Parque Lineal de Tepic y a instituciones educativas, como la Universidad Tecnológica de Santiago Ixcuintla, aunque no se detallaron las técnicas de trasplante.
La demolición, que ya destruyó el 70 por ciento del complejo, incluyó el foro abierto, graderías, baños y áreas verdes, según reportes de la comunidad cultural. La obra, con un costo estimado de 315 millones de pesos, se formalizará en agosto, según el gobierno estatal, pero la ausencia de información oficial en el Periódico Oficial de Nayarit y la participación de una empresa, AXL Topografía, sin registros actuales de proveeduría, intensificaron las críticas.
Organizaciones sociales y artistas planean mantener un plantón frente al edificio de la Escuela Superior de Música, aún en pie, para impedir el avance de la maquinaria. Los inconformes también propusieron destinar el terreno a un hospital psiquiátrico, argumentando mayores necesidades sociales en el estado. La controversia refleja el choque entre el desarrollo deportivo impulsado por el gobierno y la defensa del patrimonio cultural y ambiental de Tepic.
