El profesor Ulises Flores Santiago, supervisor de la zona escolar 202, expone las graves deficiencias que persisten en el internado de educación primaria Emiliano Zapata Salazar, ubicado en la comunidad de Alpoyeca, en la Montaña Alta de Guerrero. Este plantel atiende a 120 alumnos, en su mayoría niños indígenas originarios de municipios como Cochoapa el Grande y Metlatónoc, quienes hablan mixteco o tlapaneco y dependen del internado como única opción educativa.
Las condiciones incluyen la ausencia de barda perimetral, la falta de un comedor digno con mesas, sillas y equipamiento básico, dormitorios sin camas adecuadas ni espacios para guardar pertenencias, así como talleres desprovistos de material necesario. Además, solo cuenta con un velador para salvaguardar a más de 100 menores durante la noche, sin cuidadora para las niñas, pese a que la Secretaría de Educación de Guerrero rechaza otorgar más plazas al considerar que ya existe exceso de personal.
Aunque el gobierno estatal realizó un diagnóstico en septiembre pasado y entregó 100 colchones, las demás demandas permanecen sin respuesta. El supervisor solicita a la presidenta Claudia Sheinbaum visitar el plantel, fortalecer la infraestructura y contratar personal de cuidado, con el fin de garantizar condiciones dignas en este espacio clave para la educación de niños vulnerables.
