Shadi Abed, refugiado palestino radicado en México desde 2019, denunció malos tratos contra su familia en el albergue Casa Refugiados Ceahpaz, ubicado en la Ciudad de México. La familia, compuesta por 10 adultos y ocho niños que llegaron el 25 de mayo de 2025 huyendo del conflicto en Gaza, enfrenta limitaciones en el uso de la cocina para preparar alimentos que venden y obtener ingresos. Además, señaló que un trabajador del lugar, Miguel Solórzano, amenaza con expulsarlos y aplica medidas discriminatorias.
Entre las quejas específicas figuran la entrega insuficiente de víveres tras el primer mes de estancia, el cobro de 2 mil 500 pesos mensuales por gas, la negación de agua caliente para baños y la prohibición a los niños de jugar por ruido. La familia recibe apoyo externo a través de redes sociales, pero no del albergue, donde desechan donaciones que se echan a perder. Shadi Abed enfatizó que su hermano Fadi vende comida en Tlalpan, aunque los ingresos no alcanzan para una renta independiente.
El sacerdote responsable del albergue desconoce estas prácticas, según la denuncia, y la familia teme una expulsión inminente sin alternativas habitacionales. Aunque el colectivo De Gaza a México facilitó su llegada, la situación actual genera temor y dificulta su integración. No existen respuestas oficiales del albergue ni autoridades ante estas acusaciones publicadas en entrevista.
