En un plantón frente al Palacio de Gobierno de Oaxaca, la presidenta municipal de Zapotitlán Palmas, Inés Martínez Reyes, denunció este martes una nueva intentona por desaparecer los poderes de su ayuntamiento, a pesar de contar con una sentencia del Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca (TEEO) que la reconoce como víctima de violencia política en razón de género.
Acompañada de la regidora de Salud, Elodia López Martínez, y otros integrantes de su cabildo, la edil indígena exigió al gobierno estatal y al Congreso local que cesen las presiones contra su administración, la primera liderada por una mujer en la historia del municipio mixteco.
Martínez Reyes relató que, desde que asumió el cargo en 2023, ha enfrentado humillaciones, amenazas y obstrucción de su labor, incluyendo la toma del palacio municipal desde diciembre pasado. Según la presidenta, el síndico José Longinos Martínez y el regidor de Hacienda, Damián Reyes Longinos, sancionados por el TEEO en julio de 2024 por violencia política, continúan obstaculizando su gestión y ahora promueven la desaparición de poderes. “Es una injusticia. No se vale que, por ser mujeres indígenas, nos traten así”, afirmó, haciendo un llamado a las organizaciones de mujeres para unirse a su lucha.
Por su parte, la regidora Elodia López señaló que, pese a los fundamentos legales que respaldan su permanencia en el cargo, la Secretaría General de Gobierno impulsa la destitución del ayuntamiento sin pruebas claras. “Exigimos que saquen las manos de Zapotitlán Palmas”, enfatizó. Las autoridades municipales también denunciaron la falta de recursos económicos para el municipio, lo que, aseguran, perjudica a toda la comunidad. Martínez Reyes pidió a los diputados actuar con imparcialidad y al gobernador Salomón Jara revisar las acciones de su equipo, recordando el apoyo que él les expresó previamente.
A pesar de los desafíos, la presidenta afirmó que no renunciarán: “Estamos de pie, luchando por nuestro pueblo y por las futuras generaciones de mujeres”. La situación en Zapotitlán Palmas refleja los retos que enfrentan las mujeres en la política, especialmente en comunidades indígenas, donde persisten dinámicas de exclusión y violencia de género.

