Un juez federal ordenó demoler el condominio Adamar Solimán, ubicado en la Bahía de Solimán, Tulum, por dañar el ecosistema de dunas costeras, hábitat de tortugas marinas. La sentencia del Juzgado Octavo de Distrito en Quintana Roo responde a un amparo promovido por ciudadanos y la asociación Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS). La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) debe garantizar la demolición y restauración del sitio, tras comprobarse que la constructora Desarrollos Tulum Dieciséis carecía de permisos ambientales. La obra, de siete niveles, afectó 731.80 metros cuadrados de duna costera.
La resolución judicial establece que Profepa debe supervisar la demolición, imponer sanciones económicas y dar seguimiento a una denuncia penal por delitos ambientales ante la Fiscalía General de la República. DMAS destacó que el fallo refuerza el derecho constitucional a un medio ambiente sano, incorporando el principio de precaución ambiental. En junio de 2024, Profepa determinó el daño ecológico causado por la constructora, que continuó la obra pese a clausuras previas. La sentencia, emitida el 15 de agosto, espera ejecutoria si no hay recurso de revisión en 10 días.
Este caso marca el segundo triunfo de DMAS, tras lograr la demolición del edificio Maiim en la misma zona en junio pasado. La construcción de Adamar, iniciada en noviembre de 2023 sin autorización de impacto ambiental ni permisos estatales o municipales, generó multas por más de un millón de pesos. La restauración del sitio requiere aprobación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Organizaciones ambientalistas señalan que este fallo podría sentar precedente para proteger ecosistemas frágiles en la Riviera Maya.

