La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México mantiene en la incertidumbre a 47 estudiantes de la Licenciatura en Artes Circenses Contemporáneas (LACC), única en la capital, al incumplir su compromiso de absorber la carrera para garantizar su gratuidad. A pesar de que en 2022 la dependencia prometió integrar el programa, que opera desde 2018 bajo el Centro Cultural Ollin Yoliztli y la compañía Cirko de Mente, la falta de acciones concretas pone en riesgo la continuidad de los estudios y el ingreso de una nueva generación. Andrea Peláez, codirectora de Cirko de Mente, advirtió que la ausencia de una convocatoria para el ciclo 2025-2026 amenaza los derechos educativos de más de 50 aspirantes.
La situación se agravó con el cambio de administración en la Secretaría de Cultura, encabezada por Ana Francis López, quien propuso eliminar las cuotas que los estudiantes pagaban para cubrir necesidades no solventadas por los apoyos gubernamentales. Sin embargo, tras cinco meses de mesas de trabajo, no hay avances. Los desacuerdos incluyen propuestas de la dependencia para reducir sueldos docentes, despedir a ocho de los 11 trabajadores de la carrera y trasladar clases al Foro Cosmos, un espacio inadecuado por su saturación y falta de infraestructura, según Peláez. Frustrados, estudiantes y docentes bloquearon Insurgentes Sur el 9 de mayo, exigiendo claridad.
Por su parte, la Secretaría de Cultura no ha emitido una postura oficial. Su equipo de prensa informó que López, convaleciente de Covid-19, responderá al reincorporarse. Mientras, una reunión el 14 de mayo con la Secretaría de Gobierno capitalina dio esperanzas de una pronta solución, aunque no se concretaron plazos. La LACC, reconocida en América Latina por su calidad y con intercambios internacionales, enfrenta un futuro incierto que vulnera los derechos educativos y culturales de estudiantes y docentes, lamentó Peláez.
