El Partido Revolucionario Institucional (PRI), liderado por Alejandro Moreno, salió en defensa del expresidente Ernesto Zedillo frente a las críticas emitidas por el gobierno federal de Morena, las cuales calificó de “injustas y descontextualizadas”. En un pronunciamiento difundido en redes sociales, el senador afirmó que estos señalamientos buscan deslegitimar los avances democráticos logrados durante los gobiernos priistas, en un intento por desviar la atención de los problemas actuales del país.
Moreno destacó que, durante el sexenio de Zedillo (1994-2000), México enfrentó complejas crisis económicas, políticas y sociales, pero su administración impulsó reformas clave, como la autonomía del entonces Instituto Federal Electoral (hoy INE), que fortalecieron la transición democrática. En contraste, acusó a Morena de debilitar estas instituciones para consolidar un régimen autoritario. “Morena no tiene la estatura moral ni política para señalar a nadie”, subrayó el líder priista, criticando la gestión actual en áreas como salud, educación, economía e inseguridad.
En este contexto, el PRI respaldó la propuesta de Zedillo de someter a una auditoría internacional las obras emblemáticas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, argumentando que es necesario transparentar su impacto y ejecución. Asimismo, Moreno llamó a defender el Estado de Derecho y las instituciones democráticas, acusando al oficialismo de promover una “falsa democracia” y un sistema clientelar que perjudica a la nación.
El pronunciamiento del PRI refleja la creciente polarización política en México, donde el pasado y el presente se confrontan en un debate sobre los logros y desafíos de la democracia. El partido reiteró su compromiso con un gobierno eficiente y capaz de entregar resultados, en contraposición a lo que considera una administración que evade responsabilidades recurriendo a ataques contra figuras del pasado.

