El Gobierno de México inició el proyecto de construcción de una nueva unidad hospitalaria en el municipio de Ures, Sonora, la cual contará con una inversión superior a los 500 millones de pesos. Alejandro Svarch, director general del IMSS-Bienestar, confirmó que esta obra se estableció como una pieza fundamental dentro del plan de remediación por la contaminación del Río Sonora. El objetivo principal de la infraestructura fue sustituir al antiguo hospital comunitario de la zona, el cual resultó insuficiente ante la demanda creciente y las necesidades específicas de la población afectada por metales pesados.
Bajo este contexto, el complejo médico se diseñó con una capacidad de 60 camas y la incorporación de siete especialidades médicas para ampliar la cobertura regional. No obstante, el elemento distintivo de esta unidad fue la inclusión de un laboratorio especializado en análisis toxicológicos, único en su tipo para la región, destinado específicamente al monitoreo y tratamiento de enfermedades derivadas de la exposición ambiental. Este componente técnico buscó brindar una respuesta científica y permanente a los estragos de salud pública registrados tras el derrame de desechos mineros en la cuenca.
Para la ejecución del proyecto, el IMSS-Bienestar trabajó en coordinación directa con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, organismo encargado de los procesos de edificación. Con esta sinergia, las autoridades federales pretendieron entregar un modelo hospitalario ejemplar que no solo atendiera padecimientos generales, sino que se convirtiera en el centro de referencia para la vigilancia epidemiológica en Sonora. La consolidación de este espacio representó un compromiso institucional para resarcir los daños históricos en las comunidades ribereñas mediante el acceso a tecnología de punta y personal especializado.

