La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó como ilegal la propuesta de la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, de subastar las estatuas de Fidel Castro y Ernesto «Che» Guevara, retiradas del Jardín Tabacalera. Sheinbaum afirmó que la remoción del monumento, conocido como «Encuentro», careció de autorización del Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos, integrado por el gobierno de la Ciudad de México, el INAH y el INBAL. Advirtió que subastar las esculturas constituiría un daño patrimonial. La mandataria exigió la entrega de las piezas para su reubicación.
Sheinbaum explicó que cualquier decisión sobre monumentos debe pasar por dicho comité, que determina su ubicación o traslado, como ocurrió con la estatua de Cristóbal Colón, retirada para restauración y reubicada tras consulta con grupos indígenas. La alcaldesa Rojo de la Vega propuso subastar las estatuas, valuadas en 600 mil pesos en 2017, para financiar mejoras en el parque Tabacalera. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, respaldó la postura de Sheinbaum y señaló que la acción violó la Ley Orgánica de Alcaldías. Las esculturas conmemoran el encuentro de Castro y Guevara en 1955.
La presidenta destacó que la alcaldía no puede decidir unilateralmente sobre el patrimonio cultural, y coordinará con Brugada para recuperar las estatuas y colocarlas en un lugar simbólico de la Ciudad de México. La remoción desató controversia, con protestas de vecinos y simpatizantes de la Revolución Cubana exigiendo su reinstalación. Rojo de la Vega defendió su decisión, argumentando que respondió a peticiones vecinales. El debate refleja tensiones sobre la memoria histórica y el uso de espacios públicos.

