La presidenta Claudia Sheinbaum condenó los actos de violencia ocurridos el 4 de junio frente a la Secretaría de Gobernación (Segob) durante una mesa de diálogo con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Un grupo reducido de personas, presuntamente de la sección de Guerrero, intentó ingresar por la fuerza a las instalaciones, lanzando piedras y tratando de derribar una puerta, lo que generó enfrentamientos. La mandataria llamó a los maestros a deslindarse de estas acciones o asumirlas, reiterando que su gobierno no caerá en provocaciones ni responderá con represión. “No estamos de acuerdo con la violencia; queremos diálogo”, afirmó en su conferencia matutina.
Por su parte, la CNTE, que mantiene un plantón en el Zócalo capitalino desde el 15 de mayo, exige la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y un encuentro directo con la presidenta, solicitud que Sheinbaum ha descartado. La reunión en Segob, encabezada por la secretaria Rosa Icela Rodríguez, el titular de la SEP, Mario Delgado, y el director del ISSSTE, Martí Batres, no logró acuerdos, ya que los docentes rechazaron la propuesta gubernamental por considerarla insuficiente.
La sección 22 de Oaxaca, una de las más representativas, anunció un repliegue para deliberar en asamblea, aunque el paro continúa en estados como Chiapas y Zacatecas.
A pesar de los disturbios, el gobierno federal insiste en mantener el diálogo a través de mesas tripartitas que involucren a la SEP, gobiernos estatales y representaciones sindicales para abordar problemas educativos.
Sheinbaum destacó que el paro afecta solo al 2% de las escuelas en la Ciudad de México, pero tiene mayor impacto en Oaxaca y Chiapas. Las autoridades condenaron los actos vandálicos y reiteraron su compromiso con la libre manifestación, siempre que sea pacífica, citando a Juárez: “Nada por la fuerza; todo por la razón y el derecho”.

