La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que el diálogo con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) continúa abierto a través de mesas permanentes con la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Educación Pública en diversos estados. Destacó que, a diferencia del periodo neoliberal, ahora existen estos espacios de negociación, aunque reconoció restricciones presupuestales que impiden cumplir todas las demandas. Enumeró avances concretos como aumentos salariales significativos —incluido un 10% el año pasado—, la creación de un millón de plazas en el sexenio anterior, el Fondo de Pensiones para el Bienestar y apoyos específicos en Oaxaca y Chiapas mediante acuerdos con gobernadores.
La jefa del Ejecutivo subrayó que el gobierno federal ha atendido pliegos petitorios en reuniones directas —como la sostenida en Chiapas con la dirigencia magisterial— y que figuras como Mario Delgado han participado en mesas estatales para resolver temas. Sin embargo, recordó que en ocasiones anteriores los representantes de la CNTE no acudieron a citas acordadas directamente con ella, por lo que el canal principal se mantiene con las secretarías correspondientes.
Ante la pregunta sobre el supuesto chantaje de la CNTE relacionado con el Mundial de 2026, Sheinbaum evitó catalogarlo como tal y cuestionó la lógica de cerrar calles o realizar bloqueos si las mesas de diálogo siguen activas. “Si está la mesa abierta, ¿para qué cierran una calle? Si está el diálogo abierto, ¿qué sentido tiene cerrar una calle?”, expresó, y enfatizó que el gobierno busca apoyar en lo posible a maestras y maestros de México mediante mecanismos existentes.
