La presidenta Claudia Sheinbaum informó que Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México alcanzaron un acuerdo para presentar el Plan B de la reforma electoral, centrado en la reorientación del presupuesto asignado a los congresos locales, el Senado de la República y la cantidad de regidores. El objetivo principal consiste en que esos recursos permanezcan en los municipios y estados, con destino exclusivo a obra pública y mejora de servicios públicos. La mandataria enfatizó que el propósito radica en combatir los privilegios y eliminar desigualdades presupuestales entre congresos estatales.
Sheinbaum destacó la disparidad actual en el monto por diputado, donde algunos congresos locales reciben hasta 39 millones de pesos por legislador mientras otros solo cinco millones, y aclaró que el ahorro generado no regresa a la federación, sino que se queda en las entidades para beneficio directo de la población. La propuesta forma parte de la lucha contra excesos en el gasto legislativo y busca mayor eficiencia en el uso de los recursos públicos. De esta manera, el acuerdo representa el avance concreto en la nueva iniciativa que se enviará al Congreso.
No obstante, la presidenta insistió en que su administración mantendrá la presión para reducir privilegios a los partidos políticos y avanzar hacia la elección de todos los diputados, demandas que la ciudadanía ha expresado con claridad. Aunque estos puntos no formen parte del consenso actual con los aliados, Sheinbaum afirmó que no se retirará de esa exigencia y continuará impulsándola en el futuro. El Plan B, por tanto, constituye un paso inicial en la agenda de austeridad republicana.

