Por: Aylin Paredes
Por más de 12 horas, comerciantes, transportistas y habitantes de diez comunidades del valle y la sierra de Chilpancingo bloquearon la autopista del Sol y la carretera federal México-Acapulco, a la altura de El Ocotito, para exigir mayor seguridad ante la presencia de grupos armados. La protesta, que comenzó a las 8 de la mañana, provocó el colapso del tráfico en ambas vías, afectando a automovilistas, vacacionistas y transportes de carga, y se prolongó hasta las 7:10 de la noche tras intensas negociaciones.
La manifestación, liderada por autoridades comunitarias como el comisario de El Ocotito, David Reyna, denunció la presencia de civiles armados en al menos ocho comunidades, así como el desplazamiento de decenas de personas en Rincón de Alcaparrosa y la desaparición de una familia. Además, los manifestantes colocaron lonas acusando a autoridades estatales de presuntos nexos con un grupo criminal. El subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez, calificó el bloqueo como “atípico” y aseguró que se han atendido las demandas de seguridad, aunque señaló que las corporaciones enfrentan resistencia de la población al intervenir.
Por su parte, el gobierno de Guerrero informó que la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública mantienen presencia en comunidades como Buena Vista, Rincón de la Vía y Los Caminos para garantizar la tranquilidad. A pesar de un acuerdo para instalar una mesa de trabajo, un segundo bloqueo se registró tras reportes de una incursión armada, lo que retrasó la liberación de las vías. En este contexto, se confirmó el cese del secretario de Seguridad Pública, Josué Barrón Sevilla, y la designación de Daniel Antonio Ledesma Osuna como su reemplazo.
El bloqueo generó caos vial, dejando varados a viajeros y afectando el traslado de enfermos y mercancías. La circulación se restableció tras la firma de una minuta de acuerdos, bajo una fuerte lluvia, aunque las tensiones persisten en la región.
