Por: Aylin Paredes
En la sesión de la Comisión Permanente del Congreso, celebrada este 23 de julio, legisladores de oposición intentaron abrir la discusión sobre el caso de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, señalado por presuntos nexos con el crimen organizado y prófugo con una ficha roja de Interpol. Sin embargo, Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Mesa Directiva, bloqueó en repetidas ocasiones los intentos de abordar el tema, insistiendo en que la sesión debía centrarse en la política migratoria de Estados Unidos, conocida como “Alligator Alcatraz”.
El caso Bermúdez ha generado controversia por su relación con el senador Adán Augusto López, exgobernador de Tabasco, bajo cuyo mandato Bermúdez ocupó el cargo de secretario de Seguridad. Diputados de PAN y Movimiento Ciudadano propusieron incluir el tema en la agenda, pero Morena, con mayoría en la Comisión, priorizó el debate migratorio. Durante la sesión, Adán Augusto permaneció presente, con documentos listos para defender su gestión, aunque no se le permitió intervenir. Opositores, como la senadora panista Mayuli Martínez, exigieron una investigación a fondo para esclarecer si existen funcionarios implicados en actividades ilícitas.
Por su parte, el diputado de Movimiento Ciudadano, Pablo Vázquez, ironizó sobre los “caimanes” en Tabasco, aludiendo a la descomposición en la seguridad pública. Estefanía Gutiérrez, del PAN, acusó al gobierno morenista de institucionalizar vínculos con el crimen, mientras Mario Íñiguez criticó la complicidad de Morena. Noroña, visiblemente molesto, interrumpió en varias ocasiones, calificando los planteamientos como intentos de introducir una “agenda política” fuera de lugar.
La oposición denunció una “mordaza” impuesta por Morena para evitar el escrutinio del caso Bermúdez, que sigue generando cuestionamientos sobre la transparencia y la rendición de cuentas en el gobierno de Tabasco. Mientras tanto, Bermúdez permanece prófugo, y la Interpol intensifica su búsqueda en más de 190 países.
