La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, junto con el Gobierno de Michoacán, impulsa un plan integral para repoblar el Lago de Pátzcuaro con especies endémicas como la acúmara, el pescado blanco y el achoque, amenazadas por la introducción de tilapias y carpas, así como por la sequía de 2023 y 2024. En lo que va del año, se han liberado 40 mil ejemplares de acúmara y pescado blanco en dos eventos clave, coordinados por el Centro Regional de Investigación Acuícola y Pesquera y la Comisión de Pesca estatal. Este esfuerzo busca restaurar el equilibrio ecológico en un humedal que sostiene a 840 familias de pescadores purépechas, cuya economía depende de la pesca artesanal desde generaciones.
El proyecto incluye el cultivo controlado de hueveras en laboratorios del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables, donde se separan reproductores para ciclos anuales de producción, con una meta de un millón de crías a mediano plazo. Además, capacitan a comunidades locales en acuicultura para que generen ingresos mediante la reproducción y venta de estas especies fuera del lago, lo que reduce la presión sobre las liberaciones y diversifica sus recursos económicos. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza clasifica a la acúmara en peligro crítico y al pescado blanco en extinción inminente, mientras el achoque se mantiene en cautiverio para su preservación.
Autoridades estiman que la recuperación de poblaciones viables tomará entre una y dos décadas, siempre que se mantengan las siembras y se controle la contaminación por agroquímicos y vertidos residuales en la cuenca. En marzo y octubre pasados, se sumaron liberaciones de 85 mil y 30 mil peces, respectivamente, complementadas con reforestación de 1.5 millones de árboles y limpieza de 48 manantiales para mejorar la calidad del agua. Pescadores como Florencio Cornelio, con 50 años de experiencia, destacan que estas acciones preservan no solo la biodiversidad, sino también la identidad cultural de las ribereñas.
