Más de mil 500 migrantes, encabezados por casi 500 cubanos junto a guatemaltecos, hondureños, venezolanos, salvadoreños y haitianos, avanzaron desde Tapachula hacia Huixtla en su ruta principal. La agrupación denunció cobros excesivos de hasta mil 800 dólares por entrevistas en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, así como demoras en la emisión de documentos. Las autoridades migratorias entregaron folios sin validez, lo que dejó a los participantes en situación irregular pese a meses de espera.
Organizaciones civiles y brigadas estatales de salud proporcionaron asistencia médica, psicológica y jurídica en Huixtla, donde el contingente pernoctó tras cinco horas de caminata. Algunos grupos se separaron por fatiga, pero el núcleo principal prosiguió con destino a la Ciudad de México para exigir papeles que permitan empleo legal. Yamila Sarmiento, cubana de 32 años, declaró que en Tapachula no existe vida digna para los migrantes, por lo que reclaman oportunidades para contribuir al país.
El trayecto incluye paradas en Villa Comaltitlán, Escuintla, Mapastepec, Pijijiapan, Tonalá y Arriaga antes de alcanzar la capital federal. Jean Philippe Alexis, haitiano de 28 años, relató pagos de mil 200 dólares por procesos migratorios que no avanzaron, motivados por hambre en su origen. La caravana refleja la frustración colectiva ante la explotación laboral con salarios de 180 a 200 pesos diarios en la frontera sur.

