La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la nueva Ley de Aduanas, aprobada tras diálogos con la Secretaría de Hacienda, fortalece la responsabilidad de los agentes aduanales. Estos, comparados con notarios, ahora enfrentan consecuencias por irregularidades en los registros de mercancías. La medida busca garantizar que los impuestos se paguen correctamente y agilizar el comercio exterior.
Con la reforma, los agentes aduanales deben verificar con precisión el contenido de los contenedores para evitar discrepancias en los pedimentos. Anteriormente, las licencias de estos agentes se heredaban sin revisiones estrictas, lo que permitía prácticas poco transparentes. Ahora, tanto ellos como los servidores públicos en aduanas enfrentan mayor escrutinio.
Además, la ley introduce mecanismos para prevenir la evasión fiscal y optimizar el proceso de entrada y salida de mercancías. Estas acciones reflejan el compromiso del gobierno para modernizar las aduanas. El objetivo es combinar eficiencia en el comercio con un control fiscal más riguroso.

