El Comité en Defensa del Bosque Nixticuil acusó al corporativo de la familia Leaño, propietaria de la Universidad Autónoma de Guadalajara, de provocar el incendio forestal del 3 de mayo en ese paraje de Zapopan para facilitar su fraccionamiento. Los ambientalistas indicaron que brigadas comunitarias, junto con las de Zapopan y la Semadet, controlaron el fuego que presentó comportamiento extremo en varios momentos.
Los Leaño poseen terrenos, fraccionamientos, torres departamentales, centros comerciales en el poniente de Zapopan y hoteles en la costa de Jalisco y Colima. Desde 2005, según el comité, la familia ha generado docenas de quemas y se niega a incorporar 50 hectáreas al área natural protegida del bosque Nixticuil, San Esteban y El Diente. Los defensores vinculan los siniestros a predios de la familia o zonas de interés para el hospital Ángel Leaño y sus desarrollos.
Una cadena de incidentes respalda las denuncias, con 26 conflagraciones en 2016 que afectaron 300 hectáreas y eventos repetidos en 2021, 2024 y 2025 en áreas colindantes a desarrollos inmobiliarios. Los grupos ambientalistas reportan talas previas y aparición de maquinaria tras los incendios, con exclusión intencional de terrenos del polígono protegido para urbanizarlos después de las quemas.
