El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó la primera acusación formal por narcoterrorismo contra dos mexicanos, Pedro Inzunza Noriega, alias “El Sagitario”, y su hijo Pedro Inzunza Coronel, “El Pichón”, identificados como líderes de una facción del Cártel de Sinaloa vinculada a los Beltrán Leyva. La denuncia, interpuesta ante la Corte Federal de San Diego, California, señala a ambos por tráfico de toneladas de cocaína, heroína, metanfetaminas y fentanilo hacia territorio estadounidense, además de brindar “apoyo sustancial al terrorismo”.
La Fiscalía del Distrito Sur de California, encabezada por el fiscal auxiliar ejecutivo Víctor Cuén, destacó que los Inzunza operan una de las redes de producción y distribución de fentanilo más grandes del mundo. Las autoridades estadounidenses subrayaron que esta imputación marca un hito, al ser la primera vez que se aplican cargos de narcoterrorismo contra integrantes de un cártel mexicano, tras la declaratoria del presidente Donald Trump, quien catalogó a estas organizaciones como “terroristas”.
El fiscal Cuén detalló que el 3 de diciembre de 2024, fuerzas de seguridad mexicanas decomisaron mil 500 kilogramos de fentanilo en Sinaloa, en operativos dirigidos contra la red de los Inzunza. Este decomiso, según el Departamento de Justicia, refleja la magnitud de las operaciones de los acusados. Además, la acusación incluye a otros cinco integrantes del Cártel de los Beltrán Leyva, imputados por delitos como tráfico de drogas y lavado de dinero, quienes también enfrentarán juicio en la Corte de San Diego.
La Unidad de Narcoterrorismo, creada en abril de 2025 bajo el liderazgo del fiscal general Aaron Gordon, lideró la investigación que resultó en estas acusaciones. Cuén afirmó que los cargos buscan desmantelar las operaciones del Cártel de Sinaloa, al que calificó como un “cáncer” que amenaza el orden público. Entre los líderes perseguidos también figuran Fausto Isidro Meza Flores, alias “El Chapo Isidro”, y Óscar Manuel Gastelum Iribe, “El Músico”, contra quienes el Departamento de Estado ofrece una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que lleve a su captura.
Las autoridades estadounidenses resaltaron la colaboración con México, especialmente en operativos como el de diciembre pasado, y aseguraron que continuarán persiguiendo a los responsables del tráfico de fentanilo, droga que ha causado una crisis de sobredosis en Estados Unidos. La fiscalía busca condenas de cadena perpetua para los Inzunza, en un proceso que también involucra a figuras como Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, y a Ismael Zambada Sicairos, hijo de “El Mayo” Zambada, ambos bajo investigación en el mismo distrito.
El gobierno estadounidense señaló que la facción Beltrán Leyva, escindida del Cártel de Sinaloa hace años, se caracteriza por su extrema violencia, con antecedentes de asesinatos, secuestros y torturas para mantener su dominio en el narcotráfico. Esta acusación refuerza la estrategia de Estados Unidos para combatir el tráfico de opioides sintéticos, en un contexto de tensiones bilaterales por la cooperación en seguridad y migración.

