Tres de cada diez alumnos de nuevo ingreso a licenciatura, tanto en instituciones públicas como privadas, abandonan sus estudios durante el primer año, según datos presentados por Carlos Iván Moreno, director general de Educación Superior Universitaria e Intercultural de la Secretaría de Educación Pública. Esta cifra elevada urge medidas para reducirla, pues afecta el avance educativo del país. El funcionario expuso la situación en el encuentro de rectores de Universia, donde destacó la persistencia de barreras que limitan la permanencia estudiantil.
Solo el 4.4 por ciento de los jóvenes más pobres logra cursar una carrera universitaria, lo que evidencia que el acceso a la educación superior continúa excluyente. Moreno subrayó que ninguna nación logra transformaciones positivas sin incorporar a las personas que más lo necesitan en las aulas. En paralelo, Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM, afirmó que las universidades autónomas e inclusivas fortalecen las sociedades al reducir fragilidades y desigualdades.
El fenómeno de deserción en los primeros semestres se asocia a factores económicos, académicos y personales, con promedios anuales que superan los 250 mil estudiantes en la última década, según reportes previos de la SEP. Las autoridades universitarias coinciden en la necesidad de revisar planes de estudio y fortalecer apoyos para mejorar la retención y la equidad.

