El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, rechazó la creación de un estado palestino al oeste del Jordán y prometió expandir los asentamientos judíos en Cisjordania, en respuesta al reconocimiento del estado palestino por parte de Reino Unido, Canadá y Australia. Esta declaración, dirigida a colonos en Cisjordania, califica el gesto internacional como una recompensa al terrorismo tras los ataques del 7 de octubre de 2023. Netanyahu subrayó que su gobierno duplicó las colonias durante su mandato y mantendrá esa política, mientras prepara una réplica detallada al regreso de Estados Unidos.
El anuncio de los tres países del G7 se suma a los de casi 150 naciones que ya reconocen a Palestina, en el marco de una cumbre sobre la solución de dos estados impulsada por Francia y Arabia Saudí en la ONU. Francia condicionó la apertura de una embajada palestina a la liberación de rehenes israelíes en Gaza, donde Israel desplegó una tercera división militar para intensificar la ofensiva terrestre. El presidente israelí, Isaac Herzog, criticó el reconocimiento porque, según él, envalentona a las fuerzas hostiles y no beneficia a los palestinos ni a los cautivos.
Organizaciones como Paz Ahora reportan planes israelíes para más de 20 mil nuevas viviendas en asentamientos durante 2025, una estrategia que fragmenta el territorio cisjordano y aísla Jerusalén de Ramala. Aliados de extrema derecha en el gobierno de Netanyahu presionan por la anexión total de Cisjordania, con el respaldo de Estados Unidos que se opone a los reconocimientos unilaterales. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, compite en la carrera por multiplicar las colonias y hacer inviable cualquier entidad palestina viable.
