Sanae Takaichi, conservadora del PLD, ganó la presidencia del partido con 185 votos en la segunda ronda. Su victoria la posiciona para convertirse en la primera mujer primera ministra de Japón en una votación parlamentaria prevista para el 15 de octubre. La elección interna incluyó a cinco candidatos y reflejó el giro derechista del bloque gobernante tras la renuncia de Shigeru Ishiba.
Con 64 años, Takaichi superó a Shinjiro Koizumi en la contienda, donde obtuvo 149 votos de legisladores y 36 de capítulos locales del PLD. Su plataforma enfatiza el gasto público flexible contra la inflación y la retórica antiinmigración para recuperar la confianza de los votantes. Analistas destacan su apoyo de veteranos como Taro Aso, clave en el respaldo de facciones conservadoras durante el proceso.
Ex presentadora de TV y baterista de heavy metal en la universidad, Takaichi defiende el legado de Shinzo Abe en economía y seguridad. Propone inversiones en IA, semiconductores y defensa, además de subsidios a pymes afectadas por aranceles externos. Su admiración por Margaret Thatcher inspira promesas de un gabinete con mayor representación femenina, pese a posturas tradicionales sobre matrimonio y herencia imperial.

