Uno de cada diez niños en el mundo enfrentará la necesidad de ayuda humanitaria en 2026 debido a violencia, hambre, crisis climáticas y colapso de servicios esenciales, según UNICEF. Más de 200 millones de infantes resisten estas condiciones, sin acceso a comida ni educación, o como víctimas de desplazamiento y violencia. La organización prioriza intervenciones en países críticos ante recortes de financiación.
Sudán representa la mayor crisis olvidada, con 15 millones de niños que no sobreviven sin asistencia, en medio de 30.4 millones de afectados y 10 millones de desplazados. La Franja de Gaza y Afganistán completan las emergencias peores para la infancia. Los programas de nutrición solo recibieron el 28 por ciento de fondos requeridos, dejando a millones vulnerables al hambre extrema.
UNICEF requiere recursos para 73 millones de niños en 133 países y territorios. José María Vera, director ejecutivo de UNICEF España, describió estas situaciones como “infierno en la tierra”. La entidad urge mayor apoyo internacional para evitar que la priorización limite la ayuda vital.
