El Comité de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad denunció que Corea del Norte realiza experimentos médicos en personas con discapacidades psicosociales e intelectuales. Estas prácticas, según el informe, podrían constituir tortura. Por ello, la ONU exige su prohibición inmediata.
Además, el informe documenta tratos degradantes contra este grupo, como encierros en aislamiento por desobediencia. También se reporta la negación de asistencia médica. En consecuencia, las personas con discapacidad enfrentan graves violaciones de sus derechos.
En particular, el documento señala que estas personas sufren violencia y castigos físicos por no cumplir cuotas de trabajo forzado. Esto ocurre especialmente en prisiones o con repatriados. Asimismo, se reportan restricciones químicas como forma de control.
Por otra parte, el informe revela infanticidios de niños con discapacidades en instalaciones médicas con autorización oficial. También se documentan abortos y esterilizaciones forzadas a mujeres. Tales actos violan la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Además, las personas con discapacidad enfrentan restricciones para contraer matrimonio o adoptar. También se les segrega en empleos “adaptados” que limitan su integración social. De esta forma, se perpetúa su exclusión en la sociedad norcoreana.
Finalmente, la ONU instó a Corea del Norte a cesar estas prácticas y garantizar investigaciones independientes. Testimonios de desertores refuerzan las denuncias sobre reclusión en centros aislados, como las “instalaciones número 49”. Por lo tanto, se urge proteger los derechos de este grupo vulnerable.

