En las últimas 24 horas se registraron al menos cinco sismos de magnitudes moderadas y fuertes a lo largo del Cinturón de Fuego del Pacífico. Estos eventos precedieron y sucedieron a los dos potentes terremotos que golpearon Venezuela la tarde del miércoles, con magnitudes de 7.1 y 7.5. El doble movimiento, con epicentro al oeste de Morón en el estado de Carabobo, provocó el colapso de edificios y una alerta temporal de tsunami en el Caribe.
Los temblores en el anillo sísmico iniciaron en Qinghai, China, con magnitud 5.2, y continuaron en California con 5.6, Perú con 4.6, Japón con 6.9 y Filipinas con 4.9, para cerrar con uno de 5.5 en Papúa Nueva Guinea. Aunque Venezuela no integra el Cinturón de Fuego, su ubicación en el límite entre las placas Caribe y Sudamericana explica la intensa actividad tectónica. Las autoridades reportan hasta el momento cerca de 164 fallecidos y casi mil heridos, además de daños estructurales significativos en varias regiones.
Las labores de rescate prosiguen en las zonas afectadas de Venezuela, con apoyo internacional anunciado, mientras los sismólogos monitorean las réplicas y la posible conexión entre estos eventos en la región pacífica. El Cinturón de Fuego concentra la mayor parte de la actividad sísmica mundial, lo que mantiene en alerta a los países involucrados.
