La Organización Mundial de la Sanidad Animal (OMSA) advirtió este viernes sobre la creciente propagación de enfermedades animales a nuevas especies y regiones previamente no afectadas, con un 47% de estas áreas en riesgo de zoonosis, es decir, contagios de animales a humanos. En su primer informe anual sobre la salud animal, presentado en París, la OMSA destacó el aumento de brotes de gripe aviar en mamíferos, que se duplicaron en 2024 con 1,022 casos en 55 países, frente a los 459 registrados en 2023. Este fenómeno, sumado a otras enfermedades como la peste porcina africana, la fiebre aftosa y el virus de lengua azul, plantea desafíos para la seguridad alimentaria y la biodiversidad global.
La directora general de la OMSA, Emmanuelle Soubeyran, subrayó la “fina interconexión” entre la salud animal y humana, enfatizando que una vigilancia efectiva es crucial para prevenir futuras pandemias. Entre 2005 y 2023, el 68% de las nuevas cepas reportadas mostraron potencial zoonótico, y los países que implementaron medidas para evitar estos contagios pasaron del 40% al 67% en 2021. Sin embargo, la desigualdad en el acceso a vacunas, la resistencia a antibióticos y la falta de financiación en servicios veterinarios siguen siendo obstáculos. La OMSA destacó la distribución de 118 millones de dosis contra la peste de pequeños rumiantes en el Sahel y 29 millones contra la rabia en África y Asia entre 2013 y 2024.
Por su parte, Gregorio Torres, jefe del Departamento de Ciencia de la OMSA, señaló que, aunque el contagio entre mamíferos es limitado, la vigilancia debe intensificarse. La organización aboga por una mayor cooperación internacional y por fortalecer los sistemas veterinarios públicos para garantizar un control efectivo de estas enfermedades. En vísperas de la 92 Sesión General de la Asamblea Mundial de la OMSA, expertos discutirán estrategias de vacunación e innovación para enfrentar estas amenazas globales.
