Mario Alberto Lover Martínez, originario de Ciudad Ixtepec, Oaxaca, y exlíder de la extinta Policía Federal, falleció el pasado 9 de junio durante un ataque con drones en Ucrania, donde combatía como integrante de la Legión Internacional.
El oaxaqueño se encontraba en ese país europeo desde hacía ocho meses, luego de sumarse como voluntario junto con al menos 18 ex policías federales mexicanos. Otros 35 esperan ser integrados a la misma fuerza extranjera, en medio del conflicto bélico con Rusia.
Tras la desaparición de la Policía Federal, muchos de sus elementos quedaron sin opciones laborales. Algunos de ellos, como Mario Alberto, optaron por unirse a la guerra, buscando un lugar donde su experiencia fuera valorada, aunque bajo condiciones de riesgo extremo.
Los combatientes reciben sueldos que van desde los 20 mil hasta los 70 mil pesos mensuales, así como seguros de vida. Sin embargo, las misiones son cuerpo a cuerpo, sin respaldo oficial ni garantías de repatriación en caso de fallecimiento.
Hasta ahora, el cuerpo de Lover Martínez no ha sido recuperado. Su familia en Oaxaca exige apoyo para traerlo de regreso y cerrar un ciclo marcado por el olvido institucional. El caso refleja la dura realidad de quienes alguna vez sirvieron a México y hoy pelean en una guerra ajena.

