El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, alertó este martes sobre la creciente acumulación de armamento por parte de China y sus ejercicios militares cerca de Taiwán, lo que genera inquietud en la alianza atlántica. Durante su visita al puerto naval japonés de Yokosuka, Rutte destacó que Pekín no solo fortalece su marina y ejército a un ritmo acelerado, sino que también respalda los esfuerzos bélicos de Rusia. “No podemos ser ingenuos; debemos trabajar juntos y evaluar lo que ocurre”, afirmó ante periodistas, subrayando la necesidad de mantener abiertas las rutas marítimas en el Indopacífico.
La preocupación de la OTAN se intensifica ante las maniobras chinas en torno a Taiwán, las cuales son monitoreadas de cerca por la organización. Este panorama coincide con el fortalecimiento militar de Japón, que percibe a China como una amenaza regional y avanza en la adquisición de misiles de largo alcance. Además, Tokio ha estrechado lazos defensivos con países del Indopacífico, Europa y la propia OTAN, argumentando que los conflictos en Ucrania demuestran la interconexión entre la seguridad de Asia y Europa. En este contexto, Rutte elogió el compromiso de Estados Unidos para reforzar su alianza con Japón, resaltando la reciente visita del secretario de Defensa, Pete Hegseth, como un paso clave en la región.
Por otro lado, la creciente competencia entre Washington y Pekín tensa las relaciones internacionales. Beijing ha cuestionado los vínculos de la OTAN con socios como Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda, temiendo la formación de un bloque similar en Asia. Mientras tanto, Rutte, en su primera visita a Japón desde que asumió el cargo en octubre, se reunirá con el ministro de Defensa, Gen Nakatani, y el primer ministro, Shigeru Ishiba, quien aboga por un marco de seguridad asiático inspirado en la OTAN. Así, las naciones con intereses compartidos refuerzan su cooperación ante un escenario global cada vez más complejo.
