Israel lanzó bombardeos masivos contra objetivos en el corazón de Teherán y contra posiciones de Hezbolá en Líbano, en represalia por el lanzamiento de proyectiles del grupo chií desde territorio libanés, que rompió el alto el fuego de noviembre de 2024 tras la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei en operaciones conjuntas de Estados Unidos e Israel.
Las autoridades libanesas reportan al menos 52 muertos y más de 150 heridos por estos ataques, mientras el gobierno de Beirut prohíbe actividades militares de Hezbolá y exige la entrega de armas para evitar una mayor involucración del país. El ejército israelí advierte que las operaciones continuarán el tiempo necesario hasta eliminar la amenaza, sin descartar opciones terrestres en Líbano.
Irán respondió con misiles y drones contra bases estadounidenses e israelíes en la región, así como contra instalaciones en países del Golfo Pérsico, lo que provoca interrupciones en el suministro de petróleo, cancelaciones masivas de vuelos y una columna de humo sobre la embajada estadounidense en Kuwait, donde tres aviones militares de Estados Unidos se estrellaron por error de defensas locales.
La Media Luna Roja iraní eleva a 555 el número de fallecidos desde el inicio de la ofensiva, y los Guardianes de la Revolución anuncian impactos en cientos de objetivos enemigos. El conflicto, iniciado con ataques coordinados contra Irán, se extiende ahora a múltiples frentes y amenaza con involucrar a más naciones.
El presidente Donald Trump afirmó en entrevista con el New York Post que no descarta el envío de tropas terrestres a Irán si resulta necesario, aunque enfatiza que “probablemente no las necesitemos”, y proyecta que la operación militar durará entre cuatro y cinco semanas, con capacidad para extenderse más tiempo.
El secretario de Defensa Pete Hegseth señala que la campaña podría prolongarse hasta seis semanas y descarta intervenciones prolongadas de construcción nacional, al diferenciarla de conflictos previos en Irak y Afganistán. Trump subraya que Estados Unidos responderá con fuerza ante cualquier represalia y que cuatro militares estadounidenses han muerto hasta el momento en el conflicto.
