Un incendio devastador arrasó el bar Le Constellation en la estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón de Valais, Suiza, durante la celebración de Año Nuevo. El siniestro, ocurrido alrededor de la 1:30 de la madrugada del 1 de enero, causó al menos 40 fallecidos y 119 heridos, muchos de ellos con quemaduras graves. Las autoridades descartan un atentado y confirman que la mayoría de las víctimas son jóvenes, algunos menores de edad, de diversas nacionalidades.
La fiscal general del cantón, Béatrice Pilloud, indicó que todo apunta a que las bengalas encendidas sobre botellas de champán, colocadas demasiado cerca del techo de madera y paneles acústicos inflamables, originaron el fuego. Las llamas se extendieron en cuestión de segundos mediante un fenómeno de deflagración generalizada, lo que generó pánico y dificultó la evacuación por las escaleras estrechas y la única salida de emergencia. Testigos describieron escenas de caos absoluto, con personas intentando escapar a través de ventanas rotas.
Las labores de identificación de víctimas continúan y podrían prolongarse varios días debido a la gravedad de las quemaduras. Unos 50 heridos graves han sido trasladados a centros especializados en Suiza y países vecinos, mientras que el gobierno suizo declaró cinco días de luto nacional. La investigación avanza con análisis de videos, testimonios y peritajes forenses para determinar responsabilidades.

