Violeta Barrios de Chamorro, expresidenta de Nicaragua y primera mujer elegida democráticamente como jefa de Estado en América, falleció este sábado 14 de junio de 2025 a los 95 años en San José, Costa Rica, según informó su familia. La exmandataria, quien gobernó de 1990 a 1997, murió a las 2:21 de la madrugada (08:21 GMT) tras una prolongada enfermedad derivada de un accidente cerebrovascular sufrido hace seis años. Conocida como “Doña Violeta”, marcó un hito al derrotar a Daniel Ortega en las elecciones de 1990, poniendo fin a una década de guerra civil en Nicaragua. Su traslado a Costa Rica en 2023 se debió a su delicado estado de salud, donde permaneció bajo el cuidado de sus hijos exiliados, Pedro Joaquín, Cristiana y Carlos Fernando, mientras que su hija Claudia Lucía reside en Nicaragua.
Durante su mandato, Chamorro lideró la reconciliación de un país dividido por el conflicto entre sandinistas y contras, promovió el crecimiento económico, redujo la deuda externa y profesionalizó las Fuerzas Armadas. Viuda del periodista Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, asesinado en 1978 por el régimen de Anastasio Somoza Debayle, asumió la presidencia con el respaldo de la Unión Nacional Opositora (UNO), una coalición de 14 partidos, obteniendo el 54.7 por ciento de los votos. Su gestión, aunque criticada por algunos sectores debido a su inexperiencia política inicial, logró estabilizar Nicaragua y consolidarla como un símbolo de paz, según destacan fuentes como BBC News Mundo. Su legado incluye la reunificación de su familia, dividida ideológicamente, con hijos en bandos opuestos del espectro político nicaragüense.
Nacida el 18 de octubre de 1929 en Rivas, Nicaragua, Violeta Chamorro enfrentó desafíos personales y políticos significativos, desde el exilio y las amenazas durante la dictadura somocista hasta la persecución de sus hijos bajo el actual gobierno de Ortega. Tres de sus cuatro hijos, Pedro Joaquín, Cristiana y Carlos Fernando, fueron desterrados y despojados de su nacionalidad en 2023, según reportes de La Vanguardia y ABC Color. Su familia anunció que sus restos descansarán temporalmente en Costa Rica “hasta que Nicaragua vuelva a ser República”, reflejando su esperanza en un futuro democrático para el país.

